Junto a la Madre, engrandezca nuestra alma al Señor, anunciando lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero, para su mayor Gloria y la salvación de las almas.

Mayolica

Hora De Santos, Héroes Y Mártires

Son tiempos de confusión y de combate, pero es difícil combatir cuando no reconocemos al enemigo, es necesario tener claro quien es el enemigo, y ellos sólitos están sacándose la careta, pero por muchas ambigüedades de nuestra parte no llegamos a  considerarlos del todo enemigos.

Quien dice ser «ateo militante», dice claramente que es guerrero del demonio, que es soldado de Satanás que quiere la condenación de las almas. Y  que mejor enemigo que  la figura de Cristo, en su Cuerpo Místico, la Iglesia, baste recordar al comunismo  y su millonada de muertos por la Fe (algo que pocos recuerdan). Quien dice que esta a favor del aborto no hace mas que decir que esta en contra del orden natural establecido por Dios. Claro que si quien dice esto es la misma persona podríamos decir, en su beneficio, que a lo menos es coherente en su milicia contra Dios.

Lo grave es que en esta Argentina, ante nuestros ojos y muchas veces ante nuestros silencios quieren que esta persona, la Dra. Argibay llegue a la Corte Suprema y en contra de la legislación misma (como claramente lo expresa el Obispo de San Luis en el comunicado que reproducimos) de esta Argentina, ergo impartirá justicia contra la misma legislación.

A esto, habrá que  sumarle la  expulsión de la imagen de Nuestra Señora del Palacio de Justicia, por orden de la jueza Cordoba y con la aprobación silenciosa de los miembros de esta nueva corte. Dicho sea de paso que la asunción del «abolicionista» (para decirlo con el termino justo) Dr. Zaffaroni no es menos preocupante que la de la doctora Argibay, debemos decir, en beneficio de este, que fue más político y no hizo declaraciones tan estridentes como esta señora, pero es tan enemigo de Cristo, la Iglesia y la Patria como ella.

Con esta corte «independiente» pero en la misma línea de pensamiento de aquellos, siempre dispuestos a realizar lo mandado por el gobierno mundial, en una clara muestra de su sometimiento y de su total dependencia. , no podremos esperar mucha justicia que digamos y por sobretodo debemos estar alerta pues se introduce en ella la «cultura de la muerte»

«No queremos que el Reine» es el grito en estas horas, y la mediocridad  no puede tener lugar en nosotros o con Cristo o contra Cristo. O con Cristo o con estas aberraciones que vemos todos los días. Dirá Juan Pablo II en la Chistifideles Laici: «si el no comprometerse ha sido siempre algo inaceptable, el tiempo presente lo hace más culpable. A nadie le es licito permanecer ocioso»(1)

Es hora de dejar de preocuparnos si estamos mejor o peor en la economía, si llegamos o no a fin de mes (y sé que esto es muy importante sobre todo para aquellos que tienen familia a su cargo) para empezar a ver mas profundamente, para empezar a leer entre líneas y darnos cuenta que lo que nos pasa nos es un hecho aislado y que el demonio esta trabajando muy fuertemente, que la crisis es en verdad una crisis moral, y no una crisis económica o por lo menos no es la economía la causa de todos los males, sino por el contrario la crisis moral y de Fe es la causa de la crisis económica, política que a nivel mundial estamos observando.

Pero no es hora para perder la esperanza, sino para depositarla en lo Verdadero, en lo Bello, en lo Bueno, ergo en Cristo Jesús.

Es hora de los Sacramentos y la vida de la Gracia; es hora de la oración profunda y permanente; es hora del Rosario y la Devoción a la Virgen.

Es hora de Santos y Héroes.

Es hora del combate y nadie combate pactando, sino mostrando con claridad donde esta el error, el Padre Carlos en un sermón dado en la época de la guerra trae un escrito de alguien a quien no nombra y en un momento dice «morir, antes que pactar».

No es hora de «tonteras trasnochadas de escritorio cobarde»(2) sino que es hora del martirio, es hora de guerrear las batallas de Dios.

Es hora de la Caridad, que no es amor de mermelada o de flan como quiere hacernos creer el progresismo y este mundo moderno, sino que «el amor supone -dice el Padre Carlos- la justicia y la justicia es la verdad»(3). Caridad es amar en Cristo y por Cristo, por eso la caridad supone que todo este ordenado a Él.

Son enemigos de Cristo, la Iglesia y la Patria y por tanto nuestros, todos los que se opongan a Cristo, al orden natural establecido por Él. Debemos decirlo con dolor en el alma, también lo son aquellos que con el deber  dado por Dios de defender y anunciar la Verdad, no lo hacen o tratan de hacerlo de una manera elíptica para no quedar pegados y tratados como reaccionarios o retrógrados.

Es hora, de tener ideas claras «que son la que mantienen templado el corazón»(4), es hora de librar el combate «que a la Patria entera resucitara/ conservando bien alto, la bandera Sagrada que en Lujan es el manto de la Virgen Amada».

Es hora de Santos, Héroes y Mártires.

Que Dios y su Purísima Madre nos concedan  la Gracia de la Fidelidad.

Marcelo Eduardo Grecco
Versailles, junto a la Virgen de la Salud
11 de Enero de 2004
Fiesta del Bautismo de Nuestro Señor

(1) Numero 3

(2) Padre Carlos Lojoya del disco compacto Sermones en tiempo de Guerra Parroquia San Jose de Flores:

(3) Idem

(4) Idem

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