Junto a la Madre, engrandezca nuestra alma al Señor, anunciando lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero, para su mayor Gloria y la salvación de las almas.

Mayolica

Reflexiones Ante El Jubileo De La Acción Católica Argentina

Con una Misa en la Basílica de Lujan, la Acción Católica Argentina ha comenzado su año Jubilar con ocasión de cumplir sus 75 años de vida. Nos pareció oportuno, entonces, intentar una breve reflexión sobre su Misión y la necesidad de que esta valiosa institución sea restaurada en la vida eclesial Argentina, pero esta restauración no puede olvidar algunos aspectos importantes que hacen a la esencia de la institución.

No pocos son los frutos que la gloriosa Acción Católica ha dado a la República Argentina, y a la Iglesia que en ella peregrina «frutos de santidad y apostolado (...) innumerables vocaciones laicales, sacerdotales y de vida consagrada que maduraron en su seno, la formación de militantes y dirigentes»(1) la valiente defensa de la fe en horas criticas, sufriendo sus miembros la persecución y la cárcel, como hemos recordado en estas paginas al hacer mención de aquellos valientes jóvenes que defendieron a la Iglesia Catedral y montaron guardia en otras tantas para evitar la profanación alentada y promovida desde el gobierno déspota, en 1955.

Pero así como Pablo VI denunciará que «el humo de Satanás» había entrado en la Iglesia, no menos cierto es que también penetro en las filas de la Acción Católica y hubo algunos de sus miembros, seducidos por el marxismo, que traicionaron a Cristo y a la Iglesia; se levantaron en armas contra la Patria y algunos condujeron a muchos jóvenes a la muerte, sembrando el caos entre nosotros. Este lado oscuro de la Institución no empaña, sin embargo, la grandeza de su obra en las almas.

En los últimos años ha recibido un nuevo impulso, pero «cuando la limosna es grande hasta el Santo desconfía» y cuando uno ve que algunos promotores de hoy son los detractores de ayer se pregunta ¿qué pasa? Y cuando uno observa atento, y descubre que no es la misma Acción Católica de ayer, que es otra porque no esta renovada en sus métodos sino en su esencia al haber renunciado a ser la «legión de la moderna cruzada, (...) escuadrón que brotó bajo el sol de la fe, (cuyo fin es) forjar con su acción (...) la patria viril del mañana (y) luchar con tesón por el triunfo de Cristo su Rey»(2).

Es, entonces, necesario recordar cuales eran los pilares donde centraba su pastoral esta gloriosa institución su pastoral. Oración , Formación, Sacrificio  y Acción son los cuatro pilares donde se sostenía la militancia en esta institución eclesial.

 

 Oración

Nada es posible sin la Gracia, sin ella nada somos. Conscientes de esto los militantes de la AC vivían en unidad con Cristo, en especial en la Eucaristía y con la Virgen en el Rosario. Las noches heroicas (adoraciones nocturnas del Santísimo Sacramento) era una costumbre santamente arraigada en sus miembros, la acción de gracias luego de la Eucaristía, el pasar por el Sagrario antes que por ningún otro lado al llegar a la Parroquia porque había que "saludar al dueño de casa" es lo que han enseñado los santos dirigentes de entonces.
La participación en la Liturgia, su preparación y su cuidado formaban parte de su "mística", colaboraban en el ministerio del acolitado, en las lecturas y guías de las celebraciones y en los cantos.

Entre sus miembros siempre se fomento la unión intima con Cristo en cada momento del día y en cada oportunidad que se tenia haciendo de cada cosa una oración. Los modelos de los Santos servían de certera guía en este camino.

 Formación

Dijo Pablo VI que si la Acción Católica solo se dedicará a formar a sus miembros ya seria santa. Y dijo con razón, porque es esencia de esta institución eclesial la formación de sus miembros, pero no debe entenderse formación como mera transferencia de conocimientos sino como una formación integral de la persona que lo transformaba y lo convertía en verdadero soldado de Cristo Rey para que tuviese las armas con las cuales librar cada día el combate por su Señor. Desde el catecismo de primeras nociones en los aspirantes hasta la ultima encíclica papal no eran solo transferidas sino que rumiadas en las reuniones de modo que aquellos miembros pudieran "discernir lo que es recto, aceptar lo que es bueno y descubrir la voluntad del Padre"(3).

Junto a los Pastores fieles "la Acción Católica educa exquisitamente en los mismos principios y en el mismo apostolado, bajo la guía y el Magisterio de la Iglesia"(4)

Ciertamente, esta formación integral era auxiliada por la formación que los varones y las mujeres recibían en forma diversa ya que Dios nos ha dado características diferentes. El modernismo ha echado por tierra esta formación separada que lejos de ser obstáculo para la sana relación que el hombre y la mujer deben tener en su peregrinar fue auxilio y aliento para que en las filas de la Acción Católica se formarán santas familias cristianas, las que a su vez dieron a sus hijos a la Acción católica y en algunos casos al Sacerdocio y la vida religiosa.

Sacrificio

Cristo Rey es el Divino Modelo a seguir por los militantes de la AC. Y Cristo Reina en el Madero de la Cruz, por eso el joven, la joven, el hombre y la mujer de la Acción Católica sabe que en su misión también hay sacrificio y entrega.

Sabe que su entrega a ser soldado de Cristo Rey no puede sino traerle complicaciones en el mundo que grita desesperadamente «No queremos que reine». Preparados para la batalla en sus años juveniles los aspirantes oían en su «canción» que debían ser «fuertes como el roble que no tuerce el vendaval» y le recordaba «Nunca olvides que de Cristo eres soldado». Los juniores de los ochenta cantaban «que importa si muero en la batalla de hoy, Cristo murió pero Resucitó, soy fuerte en la Fe, soy viril en la acción, vivo en el mundo pero soy Junior».

Recuerdo aquella historia que seguro se ha repetido una y mil veces, en los dirigentes de la Acción Católica. A un joven dirigente se le declaro una enfermedad terminal y junto a su mesita de luz tenia la lista de todos los chicos que Dios había puesto en su camino. No solo oro por ellos cada noche sino que por ellos ofreció los sacrificios de su enfermedad. El militante de la Acción Católica sabe que debe crucificarse con Cristo.

Acción

Una vida en la Gracia, una formación para la vida que es aceptada y asimilada, una vida  ofrecida al Padre para que se haga su voluntad, no puede no ser luz que ilumina todo aquello donde pasa, porque en los ojos del militante de Acción Católica  todos han de ver «la mirada de Jesús»(5)

«Conquisto para Cristo mi ambiente no quedara lugar sin ver a Dios»(6) es el ideal del militante, Cristo ha de reinar por su acción en todos los ambientes donde él, su soldado, peregrine y este presente.

Quiera Dios y su Santísima Madre que los jóvenes y niños de la Acción Católica de hoy puedan escuchar «los clarines vibrantes que mandan luchar por Cristo y su Iglesia (y sepan) librar el combate que a la Patria entera resucitara».

Que guiados por los santos pastores sepan esperar la recompensa y no teman  «morir en la batalla sin inclinar la frente», pues ciertamente, «Al rayar la aurora triunfal» el Supremo Jefe  los condecorará «con la Cruz azul y Acero y la de los héroes de la JAC»(7)

Supla la Gracia la deficiencia de la pluma

¡Viva Cristo Rey!

 

Marcelo Eduardo Grecco
Versailles, junto a la Virgen de la Salud,
20 de Noviembre de 2005
Fiesta De Cristo Rey

(1) Mensaje de Los Obispos a la Acción Católica Argentina  12/11/05

(2) Himno de los Jovenes de La Acción Catolica: ¡Aquí Va!

(3) Oracion del Inicio de las reuniones

(4) Pablo VI  Quadragesimo Anno 5 b)

(5) Cancion del Aspirante

(6) Cancion del Junior

(7) ¡Aquí Va!

Diseñado por www.presentesyrecuerdos.com - Desarrollado por www.ledatasistemas.com.ar