Junto a la Madre, engrandezca nuestra alma al Señor, anunciando lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero, para su mayor Gloria y la salvación de las almas.

Mayolica

Quince Años En El Recuerdo

No se cansará la pluma de recordarte, ni de proponerte como modelo sacerdotal. Ha sido santa la semilla sembrada a lo largo de tus dieciocho años de Sacerdocio.

Semilla del Verbo Encarnado, semilla buena que maduró y dió buenos frutos. Frutos que caminan por el mundo en hijos Sacerdotes, en seglares comprometidos. Frutos de nuevos sembradores que siguieron tu obra cuando el Dueño del sembrado te dio el descanso  merecido y esperado.

Quince años han pasado, y tu imagen está presente, tu enseñanza vuelve una y otra vez a nuestras mentes y corazones. Tu ardor misionero nos anima a continuar en la fe de Cristo, esa que nos pediste no abandonemos, ni perdamos a pesar de todo.

Que cerca y que lejos esta aquel jueves en que nuestro corazón parecía quebrarse por el dolor de la orfandad, todo se nos desmoronaba y sin embargo tus palabras se hacían presente "no pierdan la fe". Ellas nos daban la santa esperanza del reencuentro, la resignación de caminar solos pero guiados por tu guía y la de la Luz que Dios nos daba a través de tu figura.

Hoy esa figura es recordada en San Luis, San José de Flores, San Rafael y en la comunidad "errante" de la Visitación; como también en cada uno de los lugares donde están tus hijos Sacerdotes y aquellos que sin ser hijos espirituales saben de tu Sacerdocio integro y desean imitarlo.

Pero el recuerdo de tu imagen y figura Sacerdotal no es pasivo y melancólico, por el contrario, nos lleva a dar testimonio de la Fe en cada lugar, como tú nos enseñaste, nos mueve a vivir en la Bondad de Dios y ser de ella instrumentos en los ambientes donde actuamos; descubrir la Belleza en su Creación y de aquello que el hombre inspirado en Él, Suma Belleza, ha realizado para adorarle, sobretodo en el cuidado amoroso de la liturgia; Nos moviliza a ser heraldos de  la Verdad que el Verbo Encarnado nos ha manifestado, a anunciarla sin dobleces y sin intentar licuarla, sabemos que debemos testimoniarla en la vida y si Él lo quisiese en la muerte.

En estas pobres palabras para recordarte se eleva nuestra oración para pedirle a la Santísima, como gustabas llamarla, por tu alma. Aunque seguros, por la certeza del corazón, de que ella reposa ya en la Patria Celeste y es con esta seguridad que nos animamos a pedirte que intercedas por nosotros:

Como Sacerdote que ejerció con dignidad su Sacerdocio por las vocaciones
Sacerdotales y por la Santidad de los Sacerdotes

Como hijo amante de la Iglesia por esta que peregrina en la Argentina y que esta
agonizante por el cáncer progresista

Como argentino y patriota por tu amada Patria que está en ruinas morales

Como Padre en el espíritu e hijo ejemplar por las familias que están quebradas para que puedan vivir a ejemplo de la Sagrada Familia De Nazaret.

También por los jóvenes, tus predilectos, para que venciendo al enemigo que los acecha  no tengan miedo de ir hacia las profundidades de la santidad.

Como Maestro por todos aquellos que tenemos responsabilidades y podamos enseñar lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero sin temores derramando nuestra sangre y nuestra vida por aquellos que Dios puso en nuestro camino.

Como nuestro Párroco en la Eternidad por todos los que formamos esta
"comunidad errante" de la Visitación para que ninguno se pierda.

Padre Carlos Lojoya en la Patria Celeste intercede por nosotros, por esta humilde obra que quisimos continuar.

 

El Caballero de Nuestra Señora
Versailles, junto a la Virgen de la Salud
25 de Noviembre de 2005

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